EL origen remoto de los mercados sevillanos ganaderos y agrarios, se pierde en la noche de los tiempos. Antes de la Reconquista ya existían, y poco después, en 1254, el rey Alfonso X el Sabio concedió dos ferias anuales a la ciudad, una en Primavera y otra en Otoño, para promover la compra y venta de los productos agropecuarios propios de la comarca. La creación de estas ferias mercantiles fue ratificada por el mismo monarca en 1263, con ánimo de fijar la población. Y tiempo después el rey Sancho IV confirmó las dos ferias otorgadas por su padre. |