Con
el Descubrimiento de América en 1492 se inicia la Edad
Moderna y Sevilla se erige, durante más de dos siglos,
en puerto del Nuevo Mundo. En los Reales Alcázares de Sevilla
se creó en 1503 la Casa de la Contratación, organismo
fundamental para regular las relaciones mercantiles, científicas
y judiciales con América.
En
los primeros años del siglo XVI, la preocupación
por contar en Sevilla con estudios superiores se plasmó
en la fundación del Colegio Santa María de Jesús
por Maese Rodrigo Fernández de Santaella. Esta institución
fue el germen de la futura Universidad Hispalense.
A
pesar de la opulencia vivida durante la centuria anterior, la
Sevilla del siglo XVII no puede sustraerse a la grave crisis
económica que por entonces afectaba a Europa en general
y a España en particular. Sevilla, inflamada de espíritu
contrarreformista, se transforma urbanísticamente en
una ciudad-convento. Resulta indudable el peso de lo religioso
en la Sevilla barroca, ganándose a pulso el calificativo
de "Tierra de María Santísima".
Con
el traslado de la Casa de la Contratación y del Consulado
Marítimo a Cádiz en el año 1717, Sevilla
perdió el monopolio del comercio indiano y comenzó
su declive.
Habrá
que esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX para que la
ciudad inicie una nueva expansión apoyada en la construcción
del ferrocarril y aprovechando el derribo de parte de sus murallas
antiguas. La ciudad crece hacia el este y el sur, es el Ensanche
decimonónico, que se completa en las primeras décadas
del siglo XX con los edificios construidos con motivo de la
Exposición Iberoamericana de 1929 (Plaza de España,
Jardines de María Luisa).
Tras
la exposición Sevilla acomete la remodelación
de su infraestructura: creación del aeropuerto, obras
hidráulicas de canalización del río y sus
arroyos para frenar los desastres de las inundaciones, red de
tranvías, etc. La ciudad se lanza a partir de los años
60 a una verdadera expansión que configura las actuales
barriadas periféricas. En 1992 se celebró la Exposición
Universal (Expo 92) en la Isla de la Cartuja. Sevilla entra
en el siglo XXI totalmente remodelada y modernizada.