El
núcleo urbano se origina a partir de la Hacienda de Tilly,
en torno a la actual plaza principal, y alrededor de la cual
los campesinos comienzan a construir sus viviendas. Poco a poco,
el núcleo va adquiriendo una forma triangular con vértices
en las salidas a las carreteras de Santiponce (norte), Gines
(sur) y Salteras (oeste), permaneciendo su morfología
casi invariable hasta 1.900. Desde principios del siglo XX hasta
1.960, el crecimiento urbano ha seguido siendo muy moderado
(en dirección norte y sobre todo este-sureste), ahora
con una trama más regular que en el casco antiguo, pero
manteniendo la tipología tradicional de vivienda unifamiliar
en manzana cerrada.
En
los años 70 se produce un gran desarrollo de nuevas urbanizaciones,
en las que predominan las viviendas unifamiliares aisladas con
destino a segunda residencia (en algunos casos primera). Son
actuaciones independientes entre sí, que no responden
a una planificación previa y que han distorsionado la
estructura urbana del núcleo: Sitio de Valencina (al
oeste, hacia Salteras), La Majada y La Estrella (al suroeste),
La Ponderosa (al sureste), así como el sector nororiental
de la población, donde las urbanizaciones alternan con
diversas infraestructuras de telecomunicaciones. Estos crecimientos
no siempre han surgido de forma anexa al núcleo principal,
sino que a veces están alejadas del mismo, apoyándose
sobre las principales vías de acceso, caso de Las Pilas,
Las Brisas o La Gloria, situadas en la carretera de Gines..
En
el casco histórico de Valencina pueden distinguirse en
la actualidad varias áreas morfológicas: el Casco
Antiguo, definido morfológicamente por sus edificaciones
y con una trama irregular de sus calles; La Perrera, situada
al este y noreste del casco, con una trama ortogonal; y la Barriada
San José, de edificación unifamiliar pareada,
del tipo "casas baratas". Pero el casco histórico
desaparece prácticamente oculto en la trama de nuevos
desarrollos residenciales que le rodean, las urbanizaciones
con tipologías estándar ajenas a las tradicionales:
manzanas abiertas, chalés unifamiliares y uso sólo
residencial.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la
Estrella, la capilla de la hacienda Torrijos y los dólmenes
prehistóricos de la Pastora, Matarrubilla y Ontiveros.