La iglesia parroquial de Nuestra Señora de Consolación es una auténtica joya del barroco, tanto en su exterior
como en su interior, de una espaciosa nave. El retablo mayor es traza del insigne escultor sevillano Pedro Duque Cornejo, y realizado por el tallista Felipe Fernández del Castillo. Lo preside la imagen de la Virgen de consolación en vistoso camarín. En medallones están dos escenas de la vida de la Virgen y arriba un gran relieve con la imposición de la casulla a San Ildefonso. Todo el templo está repleto de imágenes de gran merito artístico.
|