El
pequeño municipio de Tomares se localiza en el sector
occidental de la provincia de Sevilla y en el extremo oriental
de la comarca del Aljarafe, asomado sobre la vega del Guadalquivir.
En 1.996 contaba con 16.980 habitantes. El núcleo urbano
se asienta sobre un terreno ondulado, de pendientes suaves y
con una altitud entre los 80 y los 120 metros.
El
origen de esta localidad parece situarse en tiempos de los romanos,
que ya explotaron agrícolamente estas tierras. Durante
el dominio árabe, el lugar se convierte en una alquería,
herencia de la implantada en su día por los romanos.
El nombre de la población (Tomaret) es de origen hebreo.
Es conquistada por los cristianos durante el reinado de Fernando
III el Santo, contando con ayuntamiento propio desde el año
1.250.
En
el desarrollo histórico de Tomares, los caseríos
y haciendas agrícolas han actuado como catalizadores
de la dispersa población campesina, que se ha aglutinado
en torno a ellos en busca de trabajo o por una simple inercia
social. Todo ello se manifiesta tras la Reconquista, se materializa
con las haciendas a partir del siglo XVII y alcanza su mayor
auge en el siglo XIX con la consolidación de la burguesía
agraria sevillana. El casco urbano surge alrededor de tres haciendas
(Montefuerte, Zaudín Alto y Santa Ana) y se desarrolla
a lo largo de los caminos que confluyen en ellas, el camino
de Bormujos a Sevilla y el de Castilleja de la Cuesta.
El
proceso de crecimiento posterior, que llega hasta mediados del
siglo XX, consiste en una prolongación del casco urbano
a lo largo del camino principal (el de Sevilla), con una serie
de zonas residenciales aisladas (Mascareta) y algunas actuaciones
industriales puntuales. Entre mediados de los sesenta y mediados
de los setenta se produce un gran desarrollo urbano en la zona
occidental del municipio (2ª fase de Las Almenas y Valdovina),
así como un aumento del casco en torno al núcleo
principal. Se crea una vía alternativa (Virgen de los
Dolores) para solucionar los problemas circulatorios y a lo
largo de ella se levantan diversas edificaciones. Este proceso
de crecimiento se realiza de forma algo desordenada, con la
aparición de núcleos dispersos y de algunos vacíos
sin urbanizar. A lo largo de los años 70, se produce
una gran explosión urbanizadora en el área norte
del término (3ª fase de Las Almenas y Santa Eufemia),
llegándose a la situación actual en que esa zona
se halla totalmente consolidada por la edificación. A
finales de esa década y en los años 80 se desarrollan
en el sur los planes parciales de Aljamar y El Carmen, con viviendas
unifamiliares aisladas y adosadas.
En
Tomares pueden distinguirse en la actualidad cuatro sectores:
El Casco Urbano comprende el área consolidada del pueblo
y las actuaciones marginales adosadas a él, con un predominio
de la tipología unifamiliar en manzana cerrada. Santa
Eufemia, situada al noreste, es una zona independiente del resto
de la localidad, siendo su límite por el norte la Autopista
A-49 y por el este la cornisa del Aljarafe. Tiene tres subzonas,
con diferentes tipologías y densidades: bloques, viviendas
adosadas y viviendas unifamiliares. Las Urbanizaciones (Las
Almenas 2 y 3, La Perona y Valdovina) se sitúan en el
área noroeste de Tomares, lindando con el casco consolidado.
Predomina en ellas la tipología residencial unifamiliar
con baja densidad. Por último, la Zona Sur, con las actuaciones
ya citadas de Aljamar y El Carmen. Esta localidad dispone de
un importante polígono industrial (El Manchón),
situado al este del término municipal y sobre cotas más
bajas que el resto del término.
El
casco histórico de Tomares desaparece prácticamente
oculto en la trama de nuevos desarrollos residenciales que le
rodean, basados en tipologías estándar ajenas
a las tradicionales (manzanas abiertas, chalés unifamiliares,
etc.). La localidad forma un continuo urbano con otros núcleos
colindantes como Castilleja de la Cuesta, Gines, Bormujos y,
en menor medida, San Juan de Aznalfarache, uniéndole
a ellos numerosas vías de comunicación.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la iglesia de Nuestra Señora de Belén
(siglo XVIII), el Ayuntamiento y las haciendas de Monte Fuerte,
Santa Eufemia y Zaudín Bajo.