El
municipio de El Real de la Jara se localiza en el extremo noroccidental
de la provincia de Sevilla, siendo colindante con la de Huelva
y con la Comunidad Autónoma de Extremadura. Su término
se incluye en la comarca de la Sierra Norte y en el ámbito
del Parque Natural del mismo nombre. En 1.996 contaba con una
población de 1.761 habitantes.
Estas
tierras han sido ocupadas por el hombre desde tiempos muy remotos,
aunque el primer asentamiento estable no se produce hasta el
periodo de colonización romana, en el que se inicia la
construcción del castillo. Durante el dominio visigodo
queda despoblado. Los árabes lo denominan Xara, alcanzando
gran importancia durante el periodo almohade, en que llega a
emanciparse del Califato de Córdoba. Es conquistado por
los caballeros cristianos de la Orden de Santiago en 1.247,
durante el reinado de Fernando III el Santo. La localidad es
cedida a dicha Orden para que se encargue de su custodia. A
finales del siglo XV obtiene de manos de los Reyes Católicos
el título de Villa y el Fuero Real, que le supone la
preciada denominación de Real que figura en su nombre.
Este
pequeño núcleo urbano se localiza en un área
de topografía accidentada, estando rodeado por cerros
al norte y al sur. Ello propicia que su morfología sea
básicamente lineal, alargada de este a oeste, y desarrollada
en ambas márgenes de la travesía de la carretera
que le une con las localidades de Santa Olalla del Cala (por
el oeste) y de Almadén de la Plata (por el este).
Pero
el núcleo ha ido evolucionando con el tiempo hacia una
morfología más irregular o en estrella, por la
existencia de crecimientos lineales divergentes a lo largo de
otros caminos y carreteras (con dirección norte y sur).
Esos crecimientos han originado la existencia de algunos vacíos
urbanos o sectores sin edificar entre los mismos.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la iglesia de San Bartolomé (de estilo mudéjar),
la ermita de Nuestra Señora de Gracia y los restos del
castillo.