El
municipio de La Puebla de Cazalla se localiza entre las comarcas
de la Campiña y la Sierra Sur sevillanas, en el cuadrante
sudoriental de la provincia. Su población en 1.996 ascendía
a 10.825 habitantes.
Estas
tierras han conocido a lo largo de la historia el paso de diferentes
culturas. Existen restos arqueológicos de los periodos
turdetano, romano, visigodo y árabe. El nombre de la
localidad puede tener su origen en un castra (campamento militar
romano), que los árabes modificarían por Castalla.
En el Repartimiento de Sevilla del año 1.253, posterior
a la conquista cristiana de la zona, figura como Cazalla de
la Frontera, en relación a su posición limítrofe
con las tierras que todavía estaban en poder musulmán.
La localidad y su término son entregados inicialmente
a la Orden de Calatrava, que había colaborado con Fernando
III en la tarea conquistadora, para pasar posteriormente a manos
de la familia Girón, los futuros duques de Osuna, con
la misión de repoblarlas y defenderlas. Para ello se
otorga una Carta Puebla, que hace oficial la fundación
de la conocida desde entonces como Puebla de Cazalla.
El
núcleo urbano se localiza en el extremo septentrional
del término municipal y muy cerca del cauce del río
Corbones, que discurre al este. La mayor parte de la población
se desarrolla al sur de la antigua travesía de la carretera
N-334 (Sevilla-Málaga). Recientemente se ha construido
la Autovía del 92, que discurre al norte de la localidad.
El
núcleo presenta una morfología muy compacta al
sur de la antigua travesía, con una serie de desarrollos
industriales y terciarios más dispersos apoyados en la
citada vía y al norte de la misma. En el sector principal
predomina el uso residencial, con grandes manzanas de formas
regulares, orientadas tanto de norte a sur como de este a oeste.
El extremo occidental, al otro lado del recinto ferial, tiene
un trazado totalmente ortogonal, con manzanas de menor tamaño.
La vía que cruza la localidad desde la Iglesia Parroquial
(en el extremo oriental de la población) hasta el cementerio
(en el extremo occidental) se configura como eje estructurante
de la misma.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las
Virtudes (siglo XVI), la iglesia del Convento de Nuestra Señora
de la Candelaria (siglo XVI), la ermita de San José (siglo
XVIII) y el Ayuntamiento.