El
municipio de Pruna se localiza en el extremo meridional de la
provincia de Sevilla, siendo colindante con la de Cádiz
y perteneciendo a la comarca de la Sierra Sur. En 1.996 contaba
con una población de 3.475 habitantes.
En
estas tierras existen restos arqueológicos correspondientes
al periodo neolítico. El primer asentamiento estable
parece corresponder a los túrdulos, que fundan un poblado
llamado Callet en el sitio conocido como "el castillo".
También hay restos del paso de los fenicios, de los griegos
(que la denominan Prunna) y de los romanos. Bajo el dominio
árabe, se convierte en una alquería o aldea (Xilibar)
dedicada a las labores agrícolas. Tras su conquista por
parte cristiana, el rey Alfonso X el Sabio, dentro del Repartimiento
de Sevilla, la entrega a los caballeros de la Orden de Calatrava.
La localidad permanece todavía durante más de
dos siglos en una situación muy próxima a la frontera
musulmana, constituyendo un asentamiento poco seguro. En 1.457,
el rey Enrique IV entrega su custodia al caballero veinticuatro
Rodrigo de Ribera. El nuevo señor de Pruna refuerza las
murallas, reconstruye el castillo y repuebla la aldea. En 1.482,
es vendida a Rodrigo Ponce de León, pasando a depender
del ducado de Arcos hasta la abolición de los señoríos
en el siglo XIX.
El
núcleo urbano se emplaza entre varios cerros, que le
rodean por el este y por el oeste. Ello provoca que su morfología
sea más bien alargada, con dirección aproximada
norte-sur. El núcleo originario parece situarse en el
sector meridional de la población, las manzanas de trama
irregular existentes en torno a la iglesia y el Ayuntamiento.
Los
desarrollos urbanos posteriores han propiciado un crecimiento
lineal hacia el norte-noreste y, en menor medida, hacia el noroeste,
a lo largo de las salidas de la población en dirección
a Algámitas y Morón de la Frontera (carreteras
SE-458 y SE-462). En el último sector citado se ubican
los grandes equipamientos públicos (deportivo, educativo)
de la localidad.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la iglesia de San Antonio Abad (siglos XVII-XVIII)
y las ruinas del castillo (siglo XV).