El
municipio de Pilas se localiza en el extremo occidental de la
provincia de Sevilla, siendo colindante con la de Huelva. Se
sitúa en el espacio de transición entre el Aljarafe
y las marismas de Doñana. En 1.996 su población
ascendía a 11.122 habitantes.
Los
orígenes de esta población se encuentran en la
villa romana de Pilias, de la que se conservan diferentes restos
arqueológicos. Con los visigodos decae notablemente,
siendo reutilizada en época musulmana como alquería,
una pequeña explotación agrícola dependiente
de Aznalcázar. En 1.247, Pelay Correa, maestre de la
Orden de Santiago, cobra estas tierras para la Corona de Castilla.
En 1.253 pasa a depender como aldea del Concejo de Sevilla.
En 1.892 obtiene de forma definitiva su condición de
municipio independiente.
El
núcleo urbano se asienta sobre una ladera inclinada al
este, entre las cotas de 50 y 80 metros. Hacia el sureste se
forma una pequeña vaguada, que constituye un elemento
de drenaje hacia el arroyo Alcarayón, desagüe natural
hacia las marismas. Ocupa una estratégica posición
geográfica, como cruce de los caminos de unión
entre Aznalcázar e Hinojos y Carrión con Villamanrique,
lo que motiva que se construyan en este lugar abrevaderos o
"pilas" para el ganado.
Durante
las épocas romana y árabe no llega a formarse
un auténtico núcleo urbano. La existencia de tres
torres-almazaras en el interior del casco demuestra su origen
como explotación agrícola. El núcleo primitivo
del asentamiento urbano coincide con la pequeña ermita
mudéjar de Santiago el Mayor (transformada en el siglo
XVIII en ermita de Belén) y la correspondiente Plaza
de Belén. Pilas vive en el siglo XVI un gran desarrollo
económico y demográfico, a pesar del cual el asentamiento
no supera la dimensión de una aldea. El siglo XVII es
de estancamiento.
A
mediados del siglo XVIII se inicia la construcción de
la Iglesia Parroquial, que se sitúa en la intersección
de los dos ejes ordenadores de la trama urbana, el este-oeste
y el norte-sur. Junto a la iglesia se edifica el Ayuntamiento,
y en el entorno de ambas construcciones se agrupan los espacios
públicos más significativos del actual centro
histórico: las plazas de la Iglesia, del Cabildo, de
Belén y la Plaza Mayor. La expansión del siglo
XVIII, con un claro predominio de la dirección sur, se
produce por la prolongación de las calles que confluyen
en la Plaza de Belén.
Durante
el siglo XIX, la dirección del crecimiento cambia hacia
el norte, a lo largo del eje que enlaza la Plaza Mayor con la
de Belén y prolongándose hasta la Plaza de la
Cruz. En este punto se produce la confluencia de seis calles
radiales, coincidiendo una de ellas (el Paseo de la Independencia)
con el camino de Carrión. En la segunda mitad del siglo
XIX se forma una cuña triangular en el ángulo
sureste de la población, al sur del camino de Sevilla,
surgiendo una calle en dirección a la vaguada. Esta expansión
puede ser una persistencia histórica identificable con
un antiguo camino al embarcadero, que comunicaría con
el entonces cauce navegable del Guadiamar.
Durante
el siglo XX, Pilas vive una progresiva industrialización
que atrae numerosos inmigrantes, provocando un importante aumento
demográfico. En 1.914 se inaugura la barriada obrera,
que edifica las calles que confluyen en la actual Plaza de la
Constitución. La Cruz del Humilladero, límite
tradicional de la edificación del pueblo se traslada
más hacia el este, sobre el camino de Aznacázar,
como reconocimiento de la ampliación urbana en esa dirección.
En los años 30 se va conformando un polígono industrial
al sur del camino de Sevilla. Hacia 1.950 se construye en el
extremo occidental de la población un grupo de viviendas
subvencionadas para ubicar a los obreros de las diferentes fábricas.
A finales de esa década surge en el sector noroccidental
el barrio de Baretas, de trama reticular, y ocupado en su mayoría
por modestas viviendas de autoconstrucción. En 1.961
se inaugura el amplio complejo de edificios y zonas deportivas
del Seminario Nuestra Señora de Belén, localizado
hacia el sur, más allá del área industrial
y sobre el camino de Villamanrique. En los últimos años
se ha producido en el centro histórico un crecimiento
en altura y un cambio en las tipologías edificatorias.
El
núcleo de Pilas presenta en la actualidad una cierta
morfología radial, aunque no completa. El crecimiento
urbano a partir del núcleo originario se ha producido
en diferentes direcciones, siguiendo los caminos de salida de
la localidad, pero sobre todo hacia el norte (camino de Carrión),
el este (Sevilla) y el oeste (Hinojos).
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor
(siglo XVIII), la ermita de Nuestra Señora de Belén,
la Biblioteca y algunas casas señoriales.