Pedrera
se ubica en las estribaciones septentrionales de la cordillera
bética, junto a la sierra de Becerrero, en la comarca
de la sierra sur sevillana, distando de la capital 111 kms.
Bien comunicada con la A-92, también cuenta con estación
de ferrocarril propia que mantiene conexiones férreas
con Sevilla, Málaga y Granada a través de trenes
regionales de cercanías.
Su término municipal posee una superficie de 60,32 km2
y su altitud sobre el nivel del mar es de 458 metros, pudiendo
disfrutar sus más de cinco mil habitantes de un típico
clima mediterráneo.
Su simbología heráldica indica que la "pila
de balas de cañón esféricas" nos recuerda
el hecho histórico de haberse fabricado en el municipio
balas para cañones pedreros. El "cupulín"
sostenido por columnas nos representa el hecho de que de las
canteras de Pedrera se extrajeron las piedras con las que se
construyeron los edificios más suntuosos de la vecina
Estepa y del resto de la comarca. Sus "dos gumias árabes
o dagas" significan cómo Pedrera estuvo amenazada
por las tropas árabes en la época de la reconquista
por sus dos flancos, cuando la frontera se situaba aquí.
La corona real es moderna, con meridianos, globo y cruz, y nos
remite al hecho histórico de la elevación a la
categoría de Ayuntamiento, independiente de la jurisdicción
de Estepa, en 1557.
De
origen muy antiguo, como lo prueba el hallazgo en su término
de restos arqueológicos del período calcolítico,
Pedrera fue denominada en época fenicia BARBA y, posteriormente,
bajo dominio romano, cuando parece que ya se constituyó
como asentamiento estable, pasó a llamarse ILIPULA MINOR,
dedicada a la explotación agrícola de sus tierras.
Estos establecimientos urbanos se mantendrían activos
durante la época visigoda. En los tiempos de la dominación
árabe la villa quedó reducida a una aldea o alquería
uniéndose a Estepa, como anejo, tras la Reconquista.
El nombre de Pedrera nos remite a cómo, en tiempos medievales,
la villa se había convertido en suministradora de balas
para aquellos primeros cañones de artillería que
usaban munición de piedra, alcanzando un renombre en
esta materia por la excelente calidad de sus canteras dedicadas
a la elaboración de estos proyectiles. Otra versión
conocida es que para la restauración del castillo de
Estepa y para la construcción de la calzada que llevaba
de Estepa a Sevilla se pusieron en explotación las canteras
de Pedrera para sacar el material necesario. De aquí
pudo surgir el actual nombre de este municipio de la sierra
sur sevillana.
En 1557, Pedrera obtuvo el privilegio real para poderse constituir
como ayuntamiento propio, pasando a ser villa. Posteriormente,
en 1837, al suprimirse los señoríos jurisdiccionales,
dejaría de pertenecer al Marquesado de Estepa, convirtiéndose
en Ayuntamiento Constitucional.
Pedrera
es un pueblo eminentemente olivarero de cuyos olivares sale
uno de los mejores aceites de la comarca. A este sector productivo
se han unido en los últimos años iniciativas de
carácter empresarial de importancia sobre todo en la
piedra y en la madera. También destaca el sector ganadero,
tanto caprino como porcino y vacuno.
Una almazara de aceite, una cooperativa de materiales de construcción,
varias empresas de albañilería y de auxiliares
de la construcción, algunos talleres mecánicos,
varias empresas de mármol y piedra y unas salinas, constituyen,
junto a la prolífica actividad comercial, el tejido económico
de Pedrera. Pero tal vez sea el sector de la piedra el que sobresalga
con nombre propio ya que existen dos grandes empresas que generan
más de 50 puestos de trabajo.
La cultura emprendedora de este municipio ha encontrado su desarrollo
en el polígono industrial Centro Sur y en la ampliación
de éste con el Parque Industrial "Madre Vieja del
Agua", en fase de desarrollo y urbanización, una
inversión de más de un millón cuatrocientos
mil euros para 50.000 m2 que permitirán la instalación
de 54 nuevas empresas.
La formación laboral también posee un destacado
papel ya que hasta 2003 contó con una Escuela Taller,
'pedreracalidad.com', dedicada a la fibra óptica que
atendió formativamente a 26 jóvenes de la localidad
en esa materia tecnológica. Se dio el caso de que esta
escuela taller fue pionera en España por el tema que
trataba cuyos trabajos se centraron en el cableado con fibra
óptica del polígono industrial local. En estos
momentos, otra escuela taller, denominada 'Juan Ramón
Reyes y Jaén', está actuando en la restauración
de los principales edificios religiosos del municipio,. Entre
los módulos de formación sobresale, por su novedad
tanto en la localidad como en toda la comarca, el dedicado al
bordado con el que se podrán recuperar algunos elementos
ornamentales de las iglesias y hermandades de Pedrera.