El
municipio de Paradas ocupa una posición bastante central
de la provincia de Sevilla, perteneciendo a la comarca de la
Campiña. Su población en 1.996 ascendía
a 7.014 habitantes, la mayor parte de los cuales residía
en el núcleo principal. Entre las restantes entidades
de población del término destaca el caserío
de El Palomar.
Estas
tierras conservan restos de la época de colonización
romana, existiendo autores que mencionan un asentamiento estable
de población llamado Calla, en tanto que otros opinan
que en la zona sólo existían una serie de villae
agrícolas. En época árabe sucede algo similar,
también hay restos de varios asentamientos aislados que
no alcanzan la categoría de núcleo urbano, aunque
en este caso sí disponen de un castillo para defender
el estratégico emplazamiento. En el siglo XV, el rey
castellano Enrique IV concede Carta Puebla al Marqués
de Cádiz, Juan Ponce de León, con privilegios
y franquicias para fundar una población en el sitio conocido
como Las Paradas. En ese lugar existían una venta para
el descanso y alimentación de los viajeros, así
como un abrevadero y las instalaciones necesarias para realizar
el relevo de las caballerías. El Marqués de Cádiz
la repuebla con gentes venidas de Astorga (León) y construye
una fortaleza, que será el origen del núcleo.
En 1.774 alcanza la categoría de Villa
Paradas
se emplaza sobre uno de los promontorios que jalonan el escalón
longitudinal de la Campiña, en concreto el que se constituye
entre el arroyo El Manco y el arroyo Albina de Doña Juana,
dos afluentes del Guadaira. Las pendientes son suaves en los
sectores centrales del asentamiento y más acentuadas
en las laderas del promontorio, sobre todo al noroeste y suroeste,
donde se alcanzan valores en torno al 20 %, constituyendo auténticas
barreras a la extensión del núcleo urbano.
El
lugar que ocupa Paradas se halla determinado por la intersección
de varias vías: La principal es la carretera SE-127 (Arahal-Paradas-Marchena),
que discurre de suroeste a noreste, coincidente con la dirección
del escalón que recorre longitudinalmente la campiña.
Su travesía por el núcleo urbano constituye uno
de los viales urbanos más importantes (calle Larga y
otras). Otras vías importantes son la carretera SE-128,
que enlaza la carretera Carmona-Marchena con la A-92 y que atraviesa
Paradas de norte a sur, la Cañada Real de Sevilla (al
oeste) y la Carretera de la Estación, realizada a finales
del siglo XIX como enlace entre la instalación ferroviaria
y la carretera de Málaga.
El
núcleo originario se localiza junto al nacimiento del
arroyo del Pilar, allí donde la citada carretera SE-127
se cruza con las veredas de Carmona y de Sevilla (antigua vía
romana). En ese mismo lugar se sitúan la antigua Fortaleza
y la fuente del Pilar, en el extremo norte del actual núcleo.
A partir de ahí, la expansión urbana se produce
básicamente en tres direcciones, coincidentes con los
tres vértices de la base del promontorio (hacia Arahal,
Marchena y Morón) y con intensidades muy similares en
todas ellas. El casco antiguo de Paradas reproduce con bastante
aproximación la forma triangular de la base del promontorio.
El desarrollo hacia Marchena (al noreste) se mantiene estable
a la altura de la fuente del Cañuelo, sin llegar a ocupar
todo el promontorio. Hacia Arahal (al suroeste) se progresa
más allá de los límites del casco antiguo,
sobre ambas márgenes de la carretera. Hacia Morón
(al sur), la ocupación se extiende por la ladera meridional
del promontorio hasta el arroyo El Manco.
La
actual morfología de Paradas es bastante compleja, siendo
su trama resultado de la superposición de tres modelos
distintos. La forma urbana lineal del sector septentrional comprende
gran parte del casco antiguo y se asocia a la travesía
de la carretera SE-127 y al escalón longitudinal de la
campiña, con dirección predominante de suroeste
a noreste. Le sucede en el espacio y en el tiempo una forma
radiocéntrica, incompleta por la fuerza de la travesía
longitudinal, y relacionada con el conjunto de caminos rurales
que convergen en el núcleo urbano. Esta segunda forma
se localiza en la periferia del casco antiguo, sin penetrar
en él. A las dos formas anteriores se superpone finalmente
otra transversal, integrada por operaciones de reforma interior
en las áreas más antiguas del núcleo y
por actuaciones de extensión reciente hacia el sureste.
Entre
los sectores urbanos de Paradas destacan el Casco Antiguo, con
diferencia la parte más significativa del tejido urbano;
los sectores eras de San Albino (al sureste) y carretera de
Arahal (al suroeste), que acogen usos pecuarios, de almacén
e industriales; y el sector San Albino/Los Carrascales, en el
extremo sureste del núcleo, en terrenos pertenecientes
a la ladera meridional del promontorio donde se ubica Paradas.
En este último sector, y en base a un trazado de calles
rectas y paralelas, se localizan la reciente actuación
residencial "Los Carrascales", la ermita de San Albino,
así como varios equipamientos públicos de carácter
educativo y deportivo.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Iglesia de San Eutropio (siglo XVIII, de estilo
barroco), los restos del Palacio-Fortaleza de los Duques de
Arcos (siglo XV), la ermita de San Albino, el Ayuntamiento y
las fuentes del Pilar y del Cañuelo.