El
municipio de Olivares se localiza en el sector occidental de
la provincia de Sevilla, perteneciendo a la comarca del Aljarafe.
En 1.996 contaba con una población de 7.604 habitantes.
Los
orígenes de esta localidad se remontan a tiempos muy
lejanos. Al parecer, el actual núcleo fue en época
romana una pequeña ciudad llamada Soberbina, que competía
en importancia con la localidad de Heliche, que terminaría
absorbiéndola. En Olivares quedan numerosos restos de
la presencia romana, como el acueducto que abastecía
de agua a Itálica y una antigua necrópolis en
el Cerro de las Cabezas. Durante el periodo musulmán
se convierte en la pequeña alquería de Estercolines,
que posteriormente se despuebla y desaparece por completo. Permanece
en el olvido hasta que Carlos I, a mediados del siglo XVI, concede
a Pedro de Guzmán la Carta Puebla para su fundación,
adquiriendo la actual denominación.
El
núcleo urbano inicia su expansión en el siglo
XVI bajo la protección del primer conde de Olivares.
En el siglo XIX comienza a estructurarse la trama urbana en
función de su núcleo originario, la actual Plaza
de España, punto de confluencia de los caminos a Sanlúcar,
Gerena, Albaida, Salteras y Villanueva. En su entorno se localizaban
la iglesia colegial, el Palacio del Conde-Duque y la Cilla,
rodeado por las viviendas de los agricultores que cultivaban
las tierras colindantes. La transformación de los caminos
de acceso a los terrenos agrícolas en calles sobre las
que se apoyan las edificaciones ha dado lugar a un núcleo
de morfología radial que perdura en la actualidad.
El
crecimiento del casco urbano desde principios del siglo XX hasta
los años 60 se produce alrededor de dos ejes principales
(Sanlúcar-Gerena y Sanlúcar-Salteras). A partir
de ahí, el desarrollo urbano abarca la totalidad del
sistema radial, aunque limitado por los condicionantes físicos
del arroyo Coriana (al este) y de las fuertes pendientes existentes
(al oeste), por la ubicación del cementerio y la carretera
Salteras-Albaida al norte y por los terrenos agrícolas
altamente productivos del sur. El crecimiento urbano de las
últimas décadas se produce de forma algo desordenada,
con una doble dirección, hacia el este, hasta el límite
del arroyo Coriana, y hacia el oeste, en la zona comprendida
entre el río Pudio y la carretera de Salteras.
En
Olivares se distinguen actualmente dos áreas: El casco
urbano o área consolidada, que a su vez se subdivide
en Centro (el Olivares existente en 1.900), Oeste y Sur, con
gran densidad de viviendas, y Norte y Este, zona con algunos
vacíos sin edificar. Y el área de urbanizaciones,
que linda con el casco en casi todo su perímetro y que
se ha desarrollado mediante distintos planes parciales: Casablanca,
Los Tambores, La Portada, San Benito, etc.
Olivares
se encuentra situado muy cerca de la vecina localidad de Albaida
del Aljarafe. En todo el casco urbano predomina la edificación
residencial unifamiliar, que coexiste con usos tradicionales
como pequeños comercios en planta baja, almazaras y bodegas.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Colegiata de Santa María de las Nieves (siglo
XVII), el Palacio Ducal, la capilla de la Vera-Cruz (siglo XVI),
el Torreón de San Antonio (de época árabe)
y los restos del acueducto romano.