El
municipio de Martín de la Jara se localiza en el sector
sudoriental de la provincia de Sevilla, siendo colindante con
la de Málaga y perteneciendo a la comarca de la Sierra
Sur. En 1.996 contaba con una población de 2.819 habitantes.
El
origen de esta localidad se remonta a la Edad Media, naciendo
en torno a un establecimiento de servicio localizado junto al
Camino Real de Sevilla a Málaga. Contaría con
un local dedicado a herrar las caballerías y a atender
a los viajeros, a modo de venta y hospedaje. Según algunos
autores, el propietario de dicho establecimiento sería
un tal Martín Angulo. Otros opinan que esa persona fue
en realidad un capitán de los ejércitos de Fernando
III el Santo, que repobló este lugar en medio de un campo
de jaras. Estas tierras viven hasta el siglo XV en una zona
fronteriza, poco poblada e insegura, que no permite el asentamiento
de población de forma permanente. El territorio pertenece
durante siglos a la Casa Ducal de Osuna, que se encarga de repoblarlo.
En el año 1.837 se abolen los señoríos
y se constituye su primer ayuntamiento.
El
núcleo urbano está situado en un pequeño
valle en medio de la Sierra Sur. El casco antiguo parece situarse
en el sector sudoriental de la población, la más
cercana a las estribaciones del cerro y al cauce del arroyo.
Ahí se localiza la plaza, en torno a la que se sitúan
la iglesia, el Ayuntamiento y el Mercado.
Martín
de la Jara es el punto de confluencia de diversas carreteras
que le comunican con Osuna por el noroeste, con Los Corrales
por el suroeste, con Pedrera por el noreste y con Sierra de
Yeguas (provincia de Málaga) por el este. Todas estas
vías confluyen en un mismo punto, situado al norte del
casco antiguo, y han estructurado en buena medida el desarrollo
urbano posterior. La localidad presenta en la actualidad una
morfología bastante compacta.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la iglesia de Nuestra Señora del Rosario y el
Arco de la Teja.