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Básicamente se puede realizar en automóvil. Se trata de hacer un recorrido paisajístico por la comarca, que piesento una triple e interesantísima variedad: la sierra, la vega y la campiña. Podemos partir hacia el norte, por la sierra, tomando la carretera de La Puebla de los Infantes, para visitar el Santuario de Nuestra Señora de Setefilia, a unos doce kilómetros de distancia. Originario edificio mudéjar del siglo XY, reconstruido en el XYIII, Y ubicado en un entorno natural de gran belleza junto alas aún solperbias ruinas de un antiguo castillo romano-árabe. En estos parajes se ha construido la presa "José Torán" que, supone evidentemente una ampliación de la oferta lúdica y de ocio para la zona.
Continuando hacia el sur, topamos con el poblado de Setefilla, ejemplo de la arquitectura de colonización agreria de los años 60, al igual que El Priorato, ya junto a la carretera de Córdoba. Entre ambos, la sobria Cruz de la Legua parte en dos el camino de Setefilla.
Hacia el noroeste del núcleo urbano, a poco más de dos kilómetros, se encuentra la Matallana, parque y zona recreativa donde aún puede disfrutarse de una vegetación autóctona (encinas, pinos y matorral mediterráneo) notablemente bien conservada. Bancos, barbacoas y circuitos deportivos completan los servicios de este amplio parque de más de 300 hectáreas. Junto a él, y siguiendo los distintos caminos, se pueden visitar buenos ejemplos de cortijos y haciendas serranas en diversos grados de conservación.
Otra alternativa, totalmente compatible con la anterior, puede ser la visita a la zona sur de la comarca a través de las carreteras de El Rincón, La Campana y Carmona. En todo este recorrido se tiene la oportunidad de conocer los cultívos de regadío del valle hético, con interesantes muestras de cortijos (La Catria, El Charco o El Acebuchal, uno de los mejores ejemplos de cortijo andaluz de nuestro término). Subiendo hacia el cortijo de Velarde se continúa por el camino que sigue la cumbre de la Mesa de Lora, con magníficas vistas hacia el valle y hacia la campiña, y donde se encuentran las ruinas arqueológicas de "Lora la vieja". Si seguimos la carretera de La Campana, podemos conocer, aparte de los espléndidos cortijos de Mochales, El Puerto o Felipe, la dehesa y cortijo de Zahariche, donde pasta la afamada ganadería brava de Miura. Palmares, pastos y cultivos, se reparten esta zona de nuestra campiña de amplios horizontes y claridad mediterránea. |