El
municipio de Gilena se localiza en el extremo sudoriental de
la provincia de Sevilla, perteneciendo a la comarca de la Sierra
Sur. En 1.996 contaba con una población de 3.840 habitantes.
Estas
tierras fueron ocupadas por el hombre desde tiempos prehistóricos.
Tras el paso de diversas civilizaciones, durante el periodo
republicano romano se libra en esta zona una de las batallas
entre las legiones de César y de Pompeyo. Los asentamientos
entonces existentes eran las villae agrícolas, situadas
a lo largo de la calzada de unión entre Gades y Corduba,
y que no alcanzaban la categoría de urbanas. Los árabes
aprovechan la riqueza de la tierra y explotan las canteras de
caliza, aún hoy una de las principales bazas económicas
de Gilena. Tras la conquista cristiana, este territorio entra
a formar parte de las posesiones de la Orden de Santiago, sin
constituir un verdadero núcleo urbano durante toda la
Edad Media. La población actual tiene su origen en una
fundación del siglo XVII, habiendo pertenecido históricamente
al Marquesado de Estepa.
El
núcleo urbano se asienta en la falda suroccidental de
la Sierra de Estepa, al borde del pequeño arroyo Gilena
y sobre una plataforma topográfica con suave inclinación
hacia el cauce fluvial. Se halla protegido al norte por una
barrera montañosa, conformada por las estribaciones del
pico del Becerro.
A
mediados del siglo XV, un plano geográfico del Reino
de Granada cita el lugar de Xilena, de cierta importancia estratégica
por ser el último abrevadero para las caballerías
en el Camino Real de Granada, antes de llegar a la frontera.
La razón para fijar el asentamiento debe estar en la
existencia de un manantial (el "Ojo"), alrededor del
cual se dispondrían pequeñas casas dispersas ocupadas
por una población agroganadera, que también suministraría
servicios a los viajeros del citado Camino Real.
El
núcleo puede comenzar a calificarse como urbano a mediados
del siglo XVII, cuando se construye como centro del mismo la
Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción. La localidad
se aglutina alrededor del templo, en la margen septentrional
del arroyo, cuyo cauce seguiría el trazado recto de la
actual calle Alamos, para curvarse luego hacia el sur por delante
del actual Ayuntamiento y continuar por la calle San Pablo.
Gilena se conforma a lo largo del siglo XVIII a base de calles
paralelas y perpendiculares al arroyo. En la primera mitad del
XIX se sigue apreciando su adaptación al cauce fluvial
y la centralidad de la iglesia. El principal acceso procede
de Osuna (al oeste) y llega hasta la plaza de la iglesia y hasta
el manantial. La margen izquierda del arroyo, junto a una zona
de huertas y jardines, comienza a urbanizarse, apareciendo las
primeras calles de lo que luego será el barrio de Triana.
A
finales del siglo XIX y principios del XX se produce un importante
desarrollo. Se completan los vacíos urbanos, se orienta
el crecimiento hacia el sur, sobre el camino de Pedrera, y se
construye el barrio del Jardín. Durante la primera mitad
del siglo XX, Gilena crece linealmente a lo largo del eje este-oeste
que le une con Osuna, creándose al oeste el llamado Barrio
Nuevo. También se canaliza el cauce del arroyo hasta
las afueras del pueblo, manteniendo el "ojo" para
uso público.
En
la segunda mitad del siglo surge al norte del núcleo
un nuevo barrio, encaramado de forma antinatural en las fuertes
pendientes de la Sierra Acebuchosa, originando su ubicación
algunos problemas de infraestructuras y la consiguiente degradación
del paisaje. También se completa la fachada meridional
de la calle Alamo y se amplía el Barrio Nuevo hacia poniente.
En los últimos años se han promocionado las parcelaciones
de El Huerto y La Chalina. El crecimiento del área urbanizada
se ha visto acompañado por el progresivo abandono del
centro histórico con su consiguiente deterioro. En la
actualidad, Gilena presenta una morfología irregular
y más bien alargada.