El
municipio de Fuentes de Andalucía se asienta en la comarca
de la Campiña, localizándose en un sector oriental
de la provincia de Sevilla que es colindante con la de Córdoba.
Su población en 1.996 ascendía a 7.470 habitantes.
Estas
tierras ya fueron ocupadas por el hombre en tiempos de los iberos,
cuando debió fundarse Obulcula, ciudad turdetana localizada
en la finca de Monclova y que es citada por numerosos autores
latinos. Tras el paso de visigodos y musulmanes, la región
es conquistada en 1.248 por las tropas de Fernando III el Santo.
A lo largo de los siglos pertenece a diversos linajes señoriales
(los Guzmán, los Torralba, etc.). El asentamiento existente
en Monclova desaparece como núcleo urbano en el siglo
XVIII.
El
actual emplazamiento de Fuentes se localiza en la zona sur del
término y sobre el camino transversal que une Osuna con
Lora del Río pasando por La Campana. El solar sobre el
que se asienta tiene forma de elipse y su configuración
orográfica constituye una plataforma de cota media 183
metros, que destaca sobre la llanura de la campiña. La
topografía ha posibilitado que el norte sea la dirección
natural del crecimiento.
En
época romana ya debió existir en este lugar algún
asentamiento agrícola, reutilizado como alquería
por los musulmanes. Hasta finales del siglo XVI, la edificación
se circunscribe únicamente a la zona del Castillo y su
entorno inmediato. El verdadero crecimiento urbano comienza
a principios del siglo XVII, cuando se construye también
alrededor de la iglesia parroquial y empieza a conformarse el
eje norte-sur (calle Carrera), sobre el que se canaliza la intensa
actividad constructora del siglo XVIII.
A
lo largo del siglo XIX el ritmo decrece algo, pero se van conformando
las manzanas del sector noreste. A finales de esa centuria se
construyen el ferrocarril y la estación en el extremo
sureste. Al crecimiento poblacional se le dará respuesta
en la primera mitad del siglo XX dentro del perímetro
urbano consolidado, mediante el proceso de colmatación
de los espacios interiores y periféricos, fundamentalmente
hacia el este. En los años 60 se urbaniza el sector situado
al otro lado de la carretera La Campana-Osuna, constituyendo
un triángulo urbano algo aislado del centro histórico.
La
morfología actual refleja de forma clara las distintas
fases de crecimiento urbano. El núcleo primitivo se localiza
en el sector suroccidental, de manzanas pequeñas e irregulares.
Los crecimientos históricos se producen hacia el norte,
con manzanas de mayor tamaño y formas alargadas. El conjunto
del casco histórico tiene forma de almendra, y se ve
completado con los desarrollos más recientes, el ya citado
al este de la carretera SE-220 (La Campana-Osuna), así
como los barrios y urbanizaciones de nuevas tipologías
constructivas situados en la periferia este (El Pilar), norte
(El Carpio) y noroeste (Fuente La Reina) de la localidad.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Iglesia Parroquial de Santa María de las
Nieves (siglos XVI-XVII), las iglesias conventuales de San José
(siglo XVII), de la Encarnación (siglos XVII-XVIII) y
de San Francisco, el Ayuntamiento (siglo XVIII), el Palacio
de los Marqueses, el Pósito, la Escuela Hogar y numerosas
casas barrocas del siglo XVIII y principios del XIX.