El
municipio de Espartinas está situado en el sector occidental
de la provincia de Sevilla, perteneciendo a la comarca del Aljarafe.
En 1.996 contaba con una población de 4.160 habitantes.
Los
orígenes de esta localidad se remontan a época
romana, en la que debió existir una villa perteneciente
al patricio Spartus, que le daría nombre. Durante la
dominación musulmana fué una alquería más
del distrito de Hish-al-Farach (San Juan de Aznalfarache). La
Orden de Malta la conquista para la Corona de Castilla en 1.249,
bajo el reinado de Fernando III el Santo. Su hijo y sucesor,
Alfonso X el Sabio, le concede fuero real y escudo en las Cortes
de Sevilla de 1.281. Espartinas concentra poco a poco a los
habitantes de las alquerías o aldeas vecinas, que se
van despoblando y reduciendo a los simples caseríos de
las haciendas. En el siglo XVII se convierte en señorío
de Diego Caballero de Cabrera, creándose poco después
el Marquesado de Tablante.
En
el siglo XVIII, el núcleo urbano ya se halla suficientemente
consolidado y su lento crecimiento ha seguido las irregulares
formas de la trama original. Posteriormente, Espartinas crece
hacia el sur, en perpendicular al eje fundamental de la carretera
N-431 (Huelva-Sevilla). Son grupos de viviendas adosadas, ordenadas
de forma más regular sobre la continuación del
antiguo viario. Al existir mayores pendientes en el borde oriental
del casco, el crecimiento se dirige hacia el oeste. Desde hace
unos años, se produce una cierta tendencia de aparición
de urbanizaciones de segundas residencias, apoyadas fundamentalmente
sobre la carretera N-431 y en dirección a Villanueva
del Ariscal, es decir hacia el oeste y el noroeste, tendencia
que hoy se ha debilitado. Es el caso de Puerta de Hierro, Residencial
Los Azahares, El Paraiso del Jardín, Los Tres Pinos,
El Retiro, etc. También existe alguna urbanización
en el extremo meridional.
La
morfología urbana actual es un reflejo del proceso histórico
de crecimiento. El desarrollo del casco urbano ha sido claramente
longitudinal (en dirección este-oeste), a lo largo de
la carretera N-431, con un corte radical en la expansión
hacia el este y una continuidad hacia el sur, dirección
en la que continúa el crecimiento. El esquema de la trama
urbana está jerarquizado por la travesía de la
carretera, a la que confluyen el resto de vias, con un trazado
irregular, salvo en las actuaciones más recientes, que
están mejor ordenadas y cuentan con calles y manzanas
rectas. El crecimiento al norte de la carretera ha sido mucho
menor que hacia el sur. Entre el casco urbano tradicional y
las nuevas urbanizaciones se produce cierta discontinuidad física.
Entre
sus edificaciones de interés histórico artístico
destacan la Iglesia Parroquial de la Asunción (siglo
XVII), el Santuario de Nuestra Señora de Loreto (siglo
XIV) y el conjunto de haciendas (Mejina, La Merced, Los Remedios,
La Fortuna, Tablante).