El municipio de El Madroño se localiza en el extremo noroccidental de la provincia de Sevilla, siendo limítrofe con la de Huelva. Ocupa las primeras estribaciones de Sierra Morena. Su población en 1.996 ascendía a 402 habitantes, la mitad de los cuales residía en el núcleo principal. Entre las restantes entidades de población del término destacan El Álamo y Villargordo.
La presencia humana en estas tierras se remonta a tiempos prehistóricos. Desde muy antiguo, el hombre ha explotado las riquezas minerales de la región, caso de los tartessios, los fenicios y los romanos. En la Edad Media, esta zona acoge algunas aldeas dedicadas a la explotación ganadera. El Madroño alcanza categoría de Villa en 1.921, habiendo pertenecido hasta entonces al municipio de El Castillo de las Guardas. Es un núcleo urbano de pequeño tamaño, en el que la mayor parte de las edificaciones se sitúan a ambos lados de la carretera que lo atraviesa, orientada de este a oeste. Existen dos zonas claramente definidas: Una de ellas, algo más ancha y compacta, añade al uso residencial el equipamiento público y se desarrolla a lo largo de la travesía. En la misma carretera, pero algo separada de la primera zona, hay otro sector de menor tamaño con numerosas viviendas deshabitadas. En todo el núcleo de El Madroño dominan las viviendas tradicionales, adosadas en hileras.
Entre sus edificaciones de interés histórico artístico destacan la iglesia de San Blas (siglos XVI-XVIII) y la capilla de la Cruz. |