El
pueblo de Camas está claramente determinado por su proximidad
a la capital de la que dista tan sólo unos 4 kilómetros.
Pertenece a la comarca del Aljarafe sevillano y se ubica junto
a la ruta de la Plata (Carretera Nacional 630, Sevilla - Gijón)
en una llanura situada en la margen derecha del Guadalquivir,
con una altitud de 13 mts. sobre el nivel del mar. La población
total del municipio ascendía en 1.996 a 25.679 habitantes.
Los
orígenes del poblamiento en este municipio se remontan
al siglo VIII antes de Cristo, como lo testifica la aparición
en sus terrenos del Tesoro de El Carambolo, perteneciente al
Imperio de Tartessos. Sin embargo, no existen más datos
fidedignos hasta la época árabe, en la que el
historiador Morgado habla de una alquería árabe
que se denominó Ebu Al-Kama, apareciendo ya con su nombre
actual en la documentación posterior a la Reconquista.
En el Repartimiento cristiano, se incluyó la villa en
la jurisdicción de Sevilla, quedando suscrita al Ayuntamiento
hasta entrado el siglo XVI. Se ignora la fecha exacta, pero
parece ser que fue durante el reinado de Felipe II cuando Camas
adquirió su propio municipio. Alarcón Martín
recoge un documento de fecha 11 de junio de 1.641 por el que
consta que ya existía alcalde, llamado por cierto Antonio
Lorenzo de Andrade. La evolución a partir de esas fechas
fue similar a la de otros municipios de la zona, hasta la segunda
mitad de este siglo en el que la expansión de la capital
y su influencia sobre el municipio, lo hacen convertirse en
una auténtica ciudad, no sólo como dormitorio
de la capital, sino también con una importante implantación
industrial. Datos del año 1.992 hablan de 175 empresas
implantadas en el municipio y una superficie de suelo industrial
superior a las 30 hectáreas, datos que, sin duda, habrán
aumentado en los últimos años.
El
núcleo originario de la ciudad tiene su centro en la
Plaza de la Constitución, en la que se ubica la Iglesia
de Santa María de Gracia y el antiguo Ayuntamiento. Presenta
una estructura urbana determinada por 4 viales que se cruzan
en aspas y en cuyo centro se sitúa la mencionada plaza.
Esta primera zona ve limitado su crecimiento a finales del pasado
siglo por la implantación de la vía férrea
Sevilla - Huelva que fue desmantelada a principios de los años
90 con la nueva red metropolitana establecida de cara a la Exposición
Universal de 1.992. Esta barrera que suponía el trazado
de la vía, se vio reforzada durante los años 70
con la construcción de la autopista que redujo el crecimiento
en dirección oeste limitado a pequeñas expansiones,
en algunos casos marginales, en las vaguadas de la cornisa del
Aljarafe.
Por
todo ello, el núcleo originario dirigió su expansión
de carácter residencial, en dirección este y norte,
concentrándose la expansión de carácter
industrial hacia el sur. El crecimiento en dirección
este se ha visto limitado a partir del año 92 por la
construcción de la autovía de circunvalación
de Sevilla SE - 30.
La
estructura urbana actual del núcleo es muy compleja,
debido a que su desarrollo se ha producido a través de
pequeños núcleos alejados entre sí y del
núcleo originario y que, hasta el año 1.981, se
consideraban como entidades de población diferentes de
la ciudad de Camas. Es el caso de La Pañoleta, Barriada
de Coca de la Piñera, Barriada de Santa Rosa, Nueva Sevilla,
la Barriada de la Cruz o el Polígono Industrial construido
en los años 70 al norte de la ciudad y limítrofe
con el vecino municipio de Santiponce.
Las edificaciones que se conservan datan del siglo XVIII principalmente,
como es el caso de la Iglesia de Santa María de Gracia,
inaugurada en 1.800 y que cuenta con un retablo mayor de estilo
neoclásico.
Son
lugares de interés, además, la antigua alquería
árabe del Cortijo de Gamboaz, el Cerro de Santa Brígida
y el Arboretum. Este último situado en la Estación
de Tratamiento de Agua Potable de El Carambolo, punto desde
el que la empresa pública EMASESA abastece de agua potable
a la ciudad de Sevilla y a un amplio número de municipios
de su área metropolitana.