La
comarca del Aljarafe exhibe uno de sus municipios más
representativos en Benacazón, sobre el valle del Guadiamar
y con una altitud de 113 metros. Unos 23 kilómetros lo
separan de la capital en un término municipal que comprende
además del núcleo principal, las Haciendas de
Castilleja de Talhara y Gelo.
La
población total del municipio en 1.996, ascendía
a 4.936 habitantes, la mayor parte de los cuales se concentran
en el núcleo principal.
Fueron
los romanos quienes fundaron la entonces aldea campesina de
Benacazón, prueba de lo cual son los restos encontrados
de edificios, tejas y ladrillos mezclados con la tierra de labor.
Sin embargo el origen de su nombre actual se debe a la época
árabe, cuando debió existir algún árabe
principal apellidado Casum que estableció la denominación
de Ben Casum. Con la Reconquista, el rey Fernando III decidió
cambiar su nombre por el de Celada que no cuajó entre
la población que mantuvo la denominación árabe
hasta derivar a su nombre actual. Bajo el reinado de Alfonso
X la alquería se adjudicó con sus campos a Doña
Mayor Arias y al Obispo Don Remondo.
Pasados
los siglos, en 1.419, Benacazón fue cedida a la familia
Portocarrero, con lo que la anterior alquería pasa a
constituirse como Villa y Señorío de Benacazón.
El señorío quedó en manos de la familia
Pantoja hacia 1.553, bajo la que continuó hasta 1.810.
Benacazón
presenta una estructura claramente lineal apoyada en el eje
oeste - este que establece la travesía de la carretera
de Umbrete a Aznalcázar. En el centro, aproximadamente,
de éste, un eje perpendicular al anterior articula en
su entorno a un pequeño número de manzanas con
dirección norte - sur. Es en esta zona, en la que se
puede establecer el núcleo originario de la villa, al
ubicarse aquí las edificaciones más representativas
de la misma. Las expansiones posteriores se han desarrollado
apoyándose en el eje este - oeste, hacia ambas direcciones,
lo que ha reforzado el carácter lineal de la trama urbana,
Como excepción a lo anterior, señalaremos las
expansiones que se han producido al noroeste del núcleo
apoyándose en la carretera que conduce a Sanlúcar
la Mayor y al enlace con la Autovía A-49 Sevilla - Huelva.
Iglesias
y ermitas componen el baluarte monumental de Benacazón.
Entre estas construcciones destaca el templo de Santa María
de las Nieves, antigua iglesia mudéjar a la que se agregó
una nave lateral en el siglo XVII y se reformó una centuria
después. Otra iglesia, la de Vera Cruz, es en su mayor
parte de nueva construcción aunque conserva un pequeño
retablo de 1.660, quizás procedente del comulgatorio
de un convento de monjas.
En
la carretera de enlace con Aznalcázar se halla la ermita
de Castilleja de Talhara, muy próxima al pueblo, obra
mudéjar del siglo XIV. Una segunda ermita, la de Gelo
se ubica en las afueras del casco urbano en un tramo comprendido
entre Bollullos de la Mitación y Aznalcázar. Es
asimismo mudéjar y data del siglo XV.