En
el extremo suroriental de la provincia de Sevilla, próxima
a la confluencia con los límites de las provincias de
Cádiz y Málaga y en plena Sierra Sur sevillana
se ubica la villa de Algámitas, a una altitud de 423
metros sobre el nivel del mar y en un rico y variado entorno
natural.
La
población total del municipio en 1.996, ascendía
a 1.412 habitantes, todos ellos residentes en el único
núcleo de población con que cuenta el municipio.
Los
orígenes de esta hermosa localidad, es posible que se
remonten al periodo de expansión fenicia por todo el
valle del Guadalquivir, si bien y según las tesis del
Doctor Jerónimo Pou, el Peñón de Algámitas
debió verse habitado ya en tiempos prehistóricos
dada la existencia de un buen número de cavernas adecuadas
para tal fin.
Tras
el periodo árabe, el poblado fue conquistado por las
tropas cristianas pasando a depender del Señorío
de Pruna. En 1.482 se incorporó al Condado de Arcés,
quedando así hasta el siglo XIX. A pesar de su remota
fundación, Algámitas estuvo despoblada durante
centurias volviendo a renacer como municipio a mediados del
siglo pasado durante el reinado de Isabel II.
No
resulta fácil determinar la evolución histórica
del núcleo urbano, dada su característica estructura
urbana y su relativa juventud como núcleo. Únicamente
puede señalarse que, a partir de un núcleo originario
orientado básicamente de norte a sur se han producido
recientes expansiones hacia el este en torno a la zona más
central del núcleo originario.
La
morfología de la trama urbana responde básicamente
al modelo de pueblo-calle, con estructura lineal orientada en
su zona central de norte a sur, pero que, dadas las tortuosidades
de los caminos y carreteras propias de la sierra, la estructura
se complejiza, al adaptarse la trama urbana al trazado de los
mencionados caminos.
Únicamente
cabe destacar entre la arquitectura de la villa, la Iglesia
del Dulce Nombre de Jesús, muy transformada recientemente
y con escaso valor artístico, tanto en lo que es el propio
edificio como en lo que se refiere a su mobiliario e imaginería
conservada en el interior.