El
núcleo urbano de Alcalá del Río se sitúa
en la zona noroccidental de la provincia y su emplazamiento
viene claramente determinado por su ubicación en junto
al Guadalquivir. El núcleo urbano, así como la
mayor parte de su término municipal, se integran en la
Depresión del Guadalquivir, una de las unidades básicas
estructurantes de la provincia, junto con Sierra Morena y la
Sierra Sur.
La
superficie total de término municipal es de 82,42 Km2
y contaba con una población total de 9.368 habitantes
en 1.996. Al municipio corresponden además otros tres
núcleos de población creados durante los años
cincuenta a partir del desarrollo del Área Regable del
Viar. Esquivel, San Ignacio del Viar y El Viar se construyeron
según dos criterios de implantación en el territorio:
su idoneidad para el control de las superficies de regadío
y su ubicación próxima a vías de comunicación.
Al
igual que todas las colinas y terrazas de la margen derecha
del Guadalquivir la meseta en la que se encuentra Alcalá
debió habitarse desde el Calcolítico, impresión
corroborada por los restos arqueológicos allí
encontrados. La fundación de Ilipa Magna, nombre romano
de la ciudad, está estrechamente vinculada al Guadalquivir
y a la posición que tenía el emplazamiento como
cruce de caminos tanto terrestres como fluviales, a lo que se
une su situación privilegiada al resguardo de las inundaciones.
De
esta forma, el río Guadalquivir es el elemento fundamental
en la configuración y situación del núcleo.
El meandro que atraviesa el municipio tiene características
singulares, ya que, de una parte, es el límite donde
el río pasa a ser ría y se dejan sentir, por tanto,
las mareas. Por otro lado, el relieve de la margen derecha modela
un escarpe cuya cota superior, como ya se ha señalado,
está a salvo de las inundaciones. Es sobre este punto
sobre el que se asienta el núcleo urbano.
El
Casco Histórico de la ciudad, queda delimitado por su
zona Oeste, por el escarpe del río y por la zona Este,
por la Avenida de Andalucía configurando un recinto amurallado
con forma de almendra, cuyas sucesivas expansiones se han ido
produciendo en dirección Este. Entre la Avenida de Andalucía
y la calle de la Vaguada, atravesaba un arroyo, por lo que las
primeras expansiones debieron producirse al otro lado del mismo,
en la zona que actualmente ocupan las zonas de la calles Huertas,
Era Alta y Camino de Guillena.
Una
vez entubado el arroyo, la zona de la calle Vaguada se va ocupando
por edificaciones de carácter industrial y agropecuario
de tipología parcelaria muy diferente a las zonas aledañas.
Las expansiones más recientes continúan en dirección
Este hasta la carretera C- 431, barrera que es superada durante
la década de los 80.
En
la estructura urbana actual que presenta Alcalá del Río,
quedan claramente diferenciados dos elementos urbanos, de una
parte, el casco histórico y las primeras expansiones
que presentan una estructura viaria anárquica, adaptada
al relieve y a la forma almendrada del recinto amurallado originario.
De otra parte, la zona más cercana al trazado actual
de la carretera comarcal 431, presenta una estructura viaria
ortogonal origen de un crecimiento planificado y ejecutado mas
recientemente.
En
lo tocante al contenido monumental y artístico, Alcalá
del Río cuenta con un espléndido edificio de estilo
mudéjar que, iniciada su construcción a principios
del siglo XIV, presenta reformas y añadidos hasta el
siglo XVIII. Se trata de la Iglesia de Santa María de
la Asunción. En este mismo apartado de arquitectura religiosa,
la capilla de San Gregorio Osetano fue edificada por San Fernando
y dedicada por los Reyes Católicos en 1.460. Al igual
que en el